martes, 4 de agosto de 2015

GARCIA ALBIOL MAROTO Y LOS GALARDONES DEL PP (El Diario Norte, 3 de Agosto de 2015)

GARCIA ALBIOL, MAROTO Y LOS GALARDONES DEL PP

García Albiol, don Xavier, que ha sido alcalde de Badalona hasta las últimas Elecciones Municipales, va a encabezar las listas del PP en las Elecciones del 27 de Septiembre en Cataluña. La noticia no tendría nada de especial si no fuera por las características y trayectoria del personaje, y por el descaro con que ha sido presentado por la líder del PP en Cataluña, que ha encargado a García Albiol abanderar la “marca España”. Allá el PP con sus estrategias, que desarrolle las que le apetezcan, pero atreverse a subrayar que un hombre con esa trayectoria puede representar a España desde la genuinidad de una marca constituye una desvergüenza. Porque yo, aunque no sea del PP sí soy español, y este tipo de persona no me representa de ninguna manera.
Sí, es verdad que Artur Mas ha planteado las Elecciones catalanas con carácter de plebiscitarias, pensando en que todo el proceso y los resultados sirvan para alcanzar esa independencia que, según él, constituye un deseo y un empeño tan generalizado como multitudinario en Cataluña, pero los demás partidos no han respondido en el mismo sentido, cada cual acudirá con su candidato y sus listas respectivas, pensando en unas Elecciones que serán trascendentales, pero no plebiscitarias. Desde el instante mismo de la convocatoria se sabía que el PP, -y en buena medida Ciudadanos-, recogerían el guante y aceptarían el reto de acudir a dichas Elecciones intentando representar al dique de contención que haría frente al extraño bloque que han formado CDC, ERC y diferentes grupos de la sociedad catalana que solo son apéndices de tales formaciones. Pero lo que debería haberse quedado en el programa electoral del PP ha trascendido y se ha convertido en toda una denominación de origen: “Marca España”. Y ya, como español, me rebelo, porque García Albiol también será español pero sobre todo ha dado sobradas muestras de ser un xenófobo.
El señor García Albiol no cesó de negar ayudas económicas o de cualquier otro tipo a vecinos del pueblo o ciudad en que gobernaba, Badalona, solo porque su condición de inmigrantes. Esgrimió para ello que “es de justicia que quien lleva años pagando impuestos acceda a las ayudas por delante de quien acaba de llegar”. ¿No sabe acaso que en los Ayuntamientos y demás Instituciones Públicas los presupuestos a los que se imputan tales ayudas son de duración y vigencia anual? También afirmó que los inmigrantes rumanos “han venido exclusivamente a ser delincuentes”, y les tildó de auténtica “plaga”. Y en un alarde de impiedad y falta de generosidad consideró que los gitanos, que han estado viviendo en Badalona desde tiempos inmemoriales, están “repartidos por los barrios y haciendo la vida imposible a los vecinos”. ¿Acaso prefiere los guetos y las segregaciones raciales? Y por fin editó con dinero público de todos un folleto para pedir una opinión a los vecinos sobre seguridad, en el que previamente acusaba mediante fotografías de rumanos y gitanos de provocar inseguridades.
Es muy grave que una persona de esta calaña se presente como el representante de la “Marca España” porque nuestro país está lleno de gente acogedora que abre sus brazos a quienes llegan, a sabiendas de que la historia de los españoles está llena de éxodos al extranjero protagonizados por los que salieron en busca de la vida que su patria les negaba. Por lo tanto este premio otorgado por el PP a García Albiol está claramente injustificado y supone una afrenta para todos los que nos consideramos españoles, porque si algún español está incapacitado para representar a su patria en algún lugar ese es García Albiol.
Sin embargo, llueve sobre mojado. El PP ya premió hace no mucho tiempo al que fue Alcalde de Vitoria, Sr. Maroto, después de que fuera descabalgado de la alcaldía mediante un acuerdo de coalición de todos los demás. Maroto y García Albiol habían seguido guiones semejantes en el tratamiento de la inmigración. Ambos acuerdos, el que descabalgó a García Albiol y el que descabalgó a Maroto, obedecieron al mismo criterio: un xenófobo no puede ser el Alcalde de una ciudad con gente de colectivos, razas y procedencias tan diversas. La verdad es que anda bastante xenofobia en nuestro país, sobre todo en esta derechona clasista, empeñada en arañar votos oportunistas, que no considera inmigrantes a los emires y sí a los que saltan las vallas de Ceuta y Melilla. (Lo triste es que empieza a haber demasiados xenófobos en otras tendencias políticas que se las dan de amantes de la justicia y la libertad). Lo malo es que el PP, obsesionado con el poder que dan los votos al margen de las manos limpias o sucias de las que procedan, premie la obscenidad de este tipo de atrevidos que prefieren ser Alcaldes sin ética que personas humanas.


Fdo.  JOSU MONTALBAN