lunes, 6 de junio de 2016

LA ALTERNATIVA AL PP (LaInformacion.com, 06 - 06 - 2016)


LA ALTERNATIVA AL PP

Texto de una viñeta de EL ROTO: “Los candidatos no han cambiado, los electores sí”. Más adelante, en otra sección del mismo periódico, en un artículo firmado por Pablo Iglesias (Turrión, que no Posse), se puede apreciar un nuevo quiebro en las ideas y estrategia de Podemos, -quizás solo responde a los vicios de Pablo Iglesias (P.I.)-, que responde al título “Somos la alternativa al PP”. Lo curioso de todo esto es que el título no contenga alusiones al PSOE, y que en todo el texto las siglas PSOE solo son utilizadas para ubicarlas como comparsas suyas. Curiosa simpleza la suya, porque teniendo en cuenta que las Elecciones del 20D dejaron al partido de P.I. a menos de la mitad de escaños de los obtenidos por el PSOE (recuperados gracias al apoyo de las “confluencias”, como tal, capaces de llegar a confluir con otras fuerzas, incluido el PSOE), cabría que se hiciera previamente la pregunta sobre si Podemos es la alternativa al PSOE. Su habilidad, tan impostada como su ideología, pasa por ignorar que en España la “socialdemocracia” que ahora propugna como línea de pensamiento en Podemos, tiene un depositario que es el PSOE. Por eso, para que su posicionamiento parezca algo creíble recurre una y otra vez al recurso de llamar “vieja” a la socialdemocracia de la que el PSOE es depositario legítimo.
Es tan poco riguroso su análisis, y tal la osadía de su impostura que, recurriendo a una crítica a las políticas de austeridad propugnadas por Alemania en Europa, afirma que “ha quedado abierto el espacio para una nueva socialdemocracia no condicionada por las contingencias de la Guerra Fría que pueda reclamar a un tiempo una política soberanista y europeísta de carácter social”. Esta reflexión le lleva a hacer una pregunta obvia: “¿Es posible ser soberanista y europeísta a la vez?”. Y sse responde a sí mismo con una duda que contiene una nueva impostura: “Debe serlo, si entendemos que la democracia ha de informar la legitimidad de las instituciones tanto estatales como europeas”. Este tipo de dudas son admisibles cuando son esgrimidas por los estudiosos o los politólogos, pero los líderes políticos y los dirigentes de los partidos, sobre todo los de expresión categórica como suelen ser las de P.I., siempre tan lleno de certezas propias para rebatir las ajenas, deben arriesgar mucho más y opinar con contundencia.
“Somos la alternativa al PP”, ha dicho en el título del artículo, como aquel ciclista que marchando en tercera posición en una carrera ignoraba que no solo tenía que adelantar al primero para ganar sino que antes tenía que adelantar al que iba en segunda posición. No es nada extraña esta actitud altanera y soberbia en P.I., pero resulta despreciable su categoría humana, sobre todo porque es responsable de sus actitudes cuando Pedro Sánchez y el PSOE le reclamaron su cuota de responsabilidad para poner orden en los enrevesados resultados del 20D. Si no fue posible el acuerdo entonces a causa de su intransigencia, ¿por qué le reclama ahora del PSOE con tanto énfasis? EL ROTO proclama en su viñeta dos realidades relacionadas entre sí. Es verdad que los candidatos apenas han cambiado. Los y las cabezas de las listas permanecen inalterables, y los candidatos para la Presidencia del Gobierno también. Acudirán a los debates y discursarán en los mítines sin avergonzarse lo más mínimo por su ineficacia a la hora de buscar y hallar acuerdos solventes. La farsa se repetirá, por lo que solo queda una esperanza: que los electores cambien y sean capaces de premiar o castigar las actitudes anteriores de los partidos. Si los programas electorales van a ser muy parecidos a los sometidos a las votaciones del 20D, solo cabe valorar el modo como se desenvolvieron los líderes durante los últimos cuatro meses de negociaciones.
Me permito una conclusión, si bien sintetizada: un desidioso, Rajoy, y un soberbio, Iglesias, han intentado por todos los medios el descrédito de los españoles mostrando la realidad como si fuera un galimatías de imposible solución. Mientras tanto el PSOE y C´s buscaron un acuerdo, y le hallaron, quizás no todo los bueno y deseable que se buscaba, pero siempre más apetecible que el erial al que quieren condenarnos las desidia del PP y la soberbia del Podemos de Pablo Iglesias.


FDO.  JOSU  MONTALBAN